Menos homicidios no bastan: 58.1% siente inseguridad
La mejoría oficial es verificable, pero no resuelve el reclamo de seguridad: persisten el temor mayoritario, la desigualdad entre mujeres y hombres y un repunte trimestral en Oaxaca de Juárez.
México.- La reducción de los homicidios dolosos en México convive con un dato que impide presentar la seguridad como una tarea resuelta: 58.1% de la población de 18 años y más en 91 áreas urbanas de interés considera inseguro vivir en su ciudad. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), publicada el 23 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, documenta una mejoría, pero también un temor que sigue siendo mayoritario.
El porcentaje es el más bajo desde el inicio de la encuesta en 2013 y la disminución durante el último año es estadísticamente significativa. El indicador pasó de 63.0% en septiembre de 2025 a 59.8% en junio de 2026 y a 58.1% en septiembre: reconocer ese avance no obliga a silenciar lo que falta.
El pasado 13 de octubre, el Gabinete de Seguridad federal informó que el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó aproximadamente 52% entre septiembre de 2024 y septiembre de 2026. Según los datos presentados por Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, pasó de 86.9 a 42.2 homicidios diarios.
La reducción es relevante para evaluar la violencia letal registrada por las fiscalías, pero no equivale a una medición integral de seguridad ciudadana. ¿Cómo están atendiendo las autoridades el robo, la extorsión, las amenazas, la violencia sexual, las desapariciones y las demás formas de criminalidad que también condicionan la vida cotidiana?
La brecha entre mujeres y hombres exige respuestas, no discursos generales. La ENSU señala que 64.2% de las mujeres se siente insegura en su ciudad, frente a 50.6% de los hombres: una diferencia de 13.6 puntos porcentuales que obliga a preguntar qué políticas específicas se aplican y con qué resultados verificables.
Los espacios cotidianos concentran buena parte del temor: 68.7% percibe inseguridad en cajeros automáticos ubicados en la vía pública; 61.8%, en las calles; 61.1%, en el transporte público, y 55.3%, en las carreteras. La encuesta también registra cambios de hábitos relacionados con portar objetos de valor, desplazarse de noche y permitir que menores de edad salgan sin compañía.
Ahí está el límite de una lectura centrada únicamente en los homicidios: no permite saber, por sí sola, si las personas pueden recuperar sus actividades sin restricciones motivadas por el miedo. ¿Qué resultados pueden mostrar los gobiernos para quienes todavía temen caminar, usar el transporte o retirar dinero?
En Oaxaca de Juárez, la percepción de inseguridad alcanzó 68.4% en septiembre de 2026, según los resultados de la ENSU publicados por el INEGI y difundidos por medios locales. La estimación puntual subió tres puntos porcentuales respecto del 65.4% de junio, aunque disminuyó 7.8 puntos porcentuales frente al 76.2% de septiembre de 2025.
El Gobierno de Oaxaca había destacado públicamente los avances de la ENSU en agosto pasado; ahora corresponde explicar también el aumento trimestral, sin esconder la mejoría anual. Esa variación no demuestra por sí sola el fracaso de una estrategia, pero sí justifica exigir una evaluación pública de las condiciones de seguridad en la capital.
Los resultados de Oaxaca de Juárez tampoco describen automáticamente al Istmo, la Costa, la Mixteca, la Sierra ni a las demás regiones del estado. Extenderlos sin registros e investigaciones específicos sustituiría el diagnóstico por una generalización injustificada.
Otro límite de los registros oficiales aparece en la ENVIPE 2026: estimó que, durante 2025, 93.4% de los delitos cometidos en México no fue denunciado o no derivó en una carpeta de investigación. El dato no debe extrapolarse automáticamente al homicidio doloso, pero advierte que las estadísticas de procuración de justicia no abarcan toda la experiencia delictiva.
La evaluación institucional tampoco permite complacencias: apenas 30.7% de la población consideró que su gobierno local era muy o algo efectivo para resolver los problemas más recurrentes. Este indicador incluye asuntos urbanos y de servicios, no exclusivamente seguridad; la ENSU también registra diferencias en la percepción del desempeño de las fuerzas armadas, la Guardia Nacional y las policías estatales y municipales que ameritan un análisis específico.
La administración federal destaca reducciones en homicidios y percepción de inseguridad, y las cifras disponibles respaldan esas tendencias en los periodos examinados. La pregunta incómoda no es si hubo avances, sino cómo los tres órdenes de gobierno convertirán esos avances en seguridad cotidiana para la mayoría que todavía no la percibe.
Agencia ANSIC.MX
