Somos recluta expriistas: ¿dónde queda la renovación?
La agrupación surgida de la marea rosa entrega cargos a dos perfiles con pasado priista. Su apuesta territorial abre una pregunta incómoda: ¿qué distingue esta incorporación de las prácticas partidistas que busca superar?
Somos incorporó a los expriistas Gabriela Galván Santiago y Fernando Peña Garavito a su estructura en la Ciudad de México: ella será vocera y él, delegado en Cuajimalpa. Los nombramientos refuerzan su organización rumbo al 6 de junio de 2027, pero también ponen bajo escrutinio su discurso ciudadano: ¿qué renovación ofrece si recurre a cuadros de los partidos tradicionales?
Juan Manuel Orozco, presidente local de la agrupación, presentó ambas incorporaciones en una conferencia de prensa celebrada el 20 de octubre de 2026 en las oficinas del Comité de la Ciudad de México. Los dos perfiles anunciaron que buscarán impulsar la participación ciudadana dentro del partido surgido de la marea rosa, encabezado a nivel nacional por Guadalupe Acosta Naranjo.
Carmen Gabriela Galván Santiago se afilió oficialmente el pasado 26 de septiembre, después de militar 18 años en el PRI, donde fue secretaria de Cultura. Su trayectoria territorial se concentra en Iztacalco; el cargo anunciado en Somos, sin embargo, es la vocería capitalina, no una representación específica en esa alcaldía.
Galván argumentó que dejó el PRI porque ya no encontraba coincidencias ideológicas ni espacios para las causas sociales. Su trayectoria incluye trabajo al frente de la asociación civil Pedacito de Cielo en la Tierra, enfocada en apoyar a niños con cáncer, y su discurso reciente aborda deficiencias de la salud pública y demandas de colectivos de madres buscadoras.
Peña Garavito cuenta con trabajo territorial en el poniente de la capital y asumirá la delegación de Somos en Cuajimalpa. Su incorporación forma parte de una estrategia de reclutamiento, integración de comités y organización local para el primer proceso electoral de la agrupación.
La información proporcionada sobre sus antecedentes ubica a ambos dentro de la corriente asociada históricamente con Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, exdirigente del PRI capitalino. No precisa funciones, periodos ni el alcance de esa relación; esa falta de detalle impide atribuirles responsabilidades por actuaciones ajenas.
La experiencia territorial no demuestra por sí misma una contradicción con la participación ciudadana, pero tampoco acredita renovación. Frente a la intención de Somos de distanciarse de los vicios de los partidos tradicionales, quedan preguntas concretas: ¿qué criterios guiaron estos nombramientos y qué mecanismos evitarán reproducir las prácticas que la agrupación dice querer dejar atrás?
