Scarlett: un protocolo no basta para esclarecer
Hay un detenido, pero ninguna determinación oficial sobre el móvil. Colectivos exigen investigar un posible transfeminicidio sin convertir la versión del sospechoso en una justificación contra la víctima.
México.- Scarlett, mujer trans de 34 años identificada en los reportes como Jairo Iovane Alvarado González, fue asesinada con arma blanca alrededor de las 06:00 horas del 29 de octubre de 2026 dentro de una barbería en la capital de Durango. La Policía Municipal detuvo en flagrancia a Erick Israel “N”, de 25 años, trabajador del establecimiento; sin embargo, el móvil sigue sin una determinación oficial.
El asesinato ocurrió en la barbería identificada como Barber Shelby o Shelvy, en la calle Ángel de la Guardia del fraccionamiento San Ignacio. Tras un reporte recibido vía C5, elementos de la Policía Investigadora de Delitos constataron que la víctima tenía lesiones punzocortantes; los reportes mencionan la región parietal y versiones periodísticas refieren múltiples heridas.
El detenido quedó a disposición de la Fiscalía General del Estado, que informó que integra la carpeta bajo el protocolo de actuación con perspectiva de orientación sexual, identidad y expresión de género y que lo presentará ante un juez. Ese anuncio no resuelve la pregunta central: ¿qué establecerán las pruebas sobre las circunstancias del asesinato y una posible motivación por prejuicio de género?
Casa Arcoíris, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio sede Durango y Feminismo Interseccional Girasol Púrpura condenaron el asesinato. Exigieron una investigación exhaustiva como posible transfeminicidio o crimen de odio y rechazaron cualquier revictimización.
Según Notigram y reportes locales, el detenido sostuvo que se defendió después de un forcejeo. Las versiones difundidas no son uniformes: una refiere un supuesto acuerdo de servicio sexual, rechazo por la identidad transgénero de Scarlett y una exigencia de pago; otra plantea una disputa por el cobro de un corte.
Esas explicaciones son la narrativa del detenido, no hechos acreditados. Deben contrastarse con peritajes, necropsia y demás indicios: ni permiten responsabilizar a Scarlett de su propia muerte ni sustituyen la investigación sobre la responsabilidad del sospechoso. La Fiscalía no ha confirmado ni descartado públicamente una motivación por prejuicio de género.
Tadeo Campagne, coordinador del Observatorio, señaló que Scarlett era originaria de Tayoltita, municipio de San Dimas, y que ejercía trabajo sexual por falta de oportunidades laborales después de emigrar a la capital. También afirmó que tenía planes a futuro y vinculó su muerte a los 34 años con el promedio de vida que, según señaló, está documentado para mujeres trans en México.
El Congreso local aún no tipifica el transfeminicidio, pese a las demandas reiteradas. La exigencia de investigar con perspectiva de género y diversidad sexual no anticipa culpabilidad: reclama que las autoridades esclarezcan los hechos sin dar por buena una explicación de defensa propia. ¿Cómo se traducirá el protocolo anunciado en pruebas, respuestas públicas y medidas de prevención?
Agencia ANSIC.MX
